CONTAMINACION
ATMOSFERICA EN CHILE:
ANTECEDENTES
Y POLITICAS PARA SU CONTROL
José
Arteaga C. y Hernán Duran F.
Comisión
Económica para América Latina
y el Caribe.
A
pesar de que el deterioro de la calidad del
aire es un problema de creciente importancia
desde hace un par de décadas en el
país, la preocupación ciudadana
y de las autoridades por el tema es reciente.
Esta reacción tardía hace que
el problema revista características
alarmantes. Santiago, capital del país,
es una de las ciudades más contaminadas
del mundo, y su población sufre un
deterioro creciente en su salud. Además,
con la emisión de más de un
millón de toneladas de azufre a la
atmósfera proveniente de fundiciones
de cobre, estamos entre los diez primeros
países contaminadores del mundo, sólo
comparable con lo que ocurre en algunos países
de Europa del Este. En otros puntos focales,
como Puchuncaví, Huasco, Chagres y
algunos países cercanos a plantas de
celulosa y fábricas de harina de pescado,
el problema pone en tensión a la ciudadanía.
Pero no sólo está en juego la
salud de la población, el directorio
de nuestros ecosistemas, la respuesta a la
ciudadanía de nuestras autoridades
y del sistema político y jurídico
institucional del país, sino también
nuestra imagen internacional como país
que se dice impulsor de la modernidad y del
progreso. En efecto, es previsible que dado
el creciente nivel de conciencia proteccionista
a nivel mundial, las exportaciones de productos
generados en un ambiente contaminado no soporten
las barreras del proteccionismo verde.
En
primer lugar, la indiferencia por el tema
está asociada a un problema de ignorancia
colectiva. Históricamente, se consideraba
que el humo era signo de progreso, y sin duda
los habitantes del Valle de Puchuncaví,
V Región de Valparaíso, vieron
con entusiasmo cuando en la década
de los setenta el humo comenzaba a invadir
su valle. Lo mismo ocurría en el Valle
del Aconcagua, en la misma región,
con Chagres en los setenta con CAP en Huasco,
III Región de Atacama, y en diferentes
momentos en la propia ciudad de Santiago.
A fines de los ochenta el deterioro de la
salud de la población y de los ecosistemas
naturales y artificiales sometidos a este
impacto era evidente, y la población
empezó a exigir reparaciones y el control
del problema. En segundo lugar, la indiferencia
por el tema también se vincula a la
prioridades políticas del debate nacional.
El tema central de la política durante
diecisiete años fue la recuperación
de las formas democráticas de organización
de la sociedad y el respeto por los derechos
humanos. Temas frente a los cuales la preocupación
por humos más menos, lamentablemente,
parecía banal. En tercer lugar, posiblemente
por falta de posibilidades de ejercer presión
política, no fue tema de preocupación
de las autoridades. Es más, el problema
fue sistemáticamente relegado como
observa en la debilidad jurídica e
institucional existente en los órganos
de poder. Se producen problemas como el de
otorgar amplios poderes de fiscalización
a las autoridades de salud y no fortalecer
la estructura para mejorar sus capacidades.
En
nuestra opinión, las actuales autoridades
tienen la oportunidad de proteger la imagen
del país a nivel nacional e internacional.
En este trabajo, junto con señalar
cual es la situación actual, se indican
una gran cantidad de iniciativas emprendidas
entre 1990 y 1994. Sin embargo, surge la legítima
pregunta de si el esfuerzo emprendido es suficiente.
Nuestra sensación es que es posible
hacer más.
Este
capítulo se beneficia de tres fuentes
de información. La primera, los estudios
realizados por la Intendencia Metropolitana
y el Banco Interamericano de Desarrollo a
fines de la década pasada. La segunda,
la legislación nacional reciente sobre
la materia. La tercera, los trabajos realizados
durante los últimos años por
los especialistas en el tema. El análisis
del problema se basa principalmente en los
trabajos realizados por la Comisión
Nacional del Medio Ambiente (CONAMA), bajo
un convenio de asistencia técnica suscrito
por ambas entidades.
Por
último conviene destacar este capítulo
se refiere sólo al impacto de las fuentes
fijas y, en particular, a las grandes chimeneas,
las llamadas megafuentes. Otras fuentes fijas
derivadas de la pequeña empresa, hogares,
o actividades como las quemas o roces del
sector agrícola, todas de alta incidencia
en el deterioro de la calidad del aire, no
han sido analizadas.

Normas
de Calidad del Aire
Los
contaminantes del aire pueden diferenciarse
entre gases y partículas. La Agencia
de Protección Ambiental de los Estados
Unidos (EPA), así como la legislación
de la Comunidad Económica Europea,
señalan que los contaminantes del aire
que deben ser vigilados especialmente son;
dióxido de azufre (SO2), monóxido
de carbono (CO), óxidos de nitrógeno
(NO, NO2, NO3), ozono(O3), hidrocarburos y
las partículas, en especial su fracción
respirable. En algunos casos, como Alemania,
la legislación incluye también
algunos metales pesados.
La
autoridad chilena ha fijado normas primarias
para proteger la salud humana con un razonable
margen de seguridad, y normas secundarias
para proteger el bienestar humano por causas
indirectas, como daños a la agricultura,
flora o fauna silvestre. En Chile se definió
una Norma de Calidad del Aire en junio de
1978 (Resolución Nº 1.215, Delegado
de Gobierno en el Servicio Nacional de Salud),
la cual se establece como norma primaria basada
en los daños de los contaminantes sobre
la salud de la población (ver tabla)
Norma
Chilena Primaria de Calidad del Aire
| Grasas
y partículas |
1
hora |
8
horas |
24
horas |
1
año |
Monóxido
de carbono
Dióxido
de azufre
Ozono
Dióxido
de nitrógeno
Partículas
Totales en Suspención (PTS)
Fracción
inhalable (PM 10) |
40.000
-
160
-
-
- |
10.000
-
-
-
-
- |
-
365
-
-
260
150 |
-
80
-
100
-
- |
Fuente:
Delegado de Gobierno en el Servicio Nacional
de Salud. 1978. Resolución Nº1.215
Existen
otros elementos nocivos que son controlados
en el monitoreo pero no están incluidos
en la Norma Chilena aunque son de interés,
como los compuestos orgánicos volátiles
(COV), señalados como objeto de vigilancia
por la EPA. Los hidrocarburos son un conjunto
de sustancias químicas orgánicas
que en su mayoría se originan a partir
de la evaporación de los COV. Estos
se combinan con NO, bajo la acción
de la luz solar, en una reacción que
permite la formación de O3.

Principales
Fuentes de Emisión de Contaminantes
Atmosféricos en la Región
Metropolitana de Santiago
En
términos de las principales fuentes
de contaminación atmosférica
en la Región Metropolitana de Santiago
(Ver tabla), las mediciones de la red MACAM
(Monitoreo de la Calidad del Aire en la
Región Metropolitana) muestran que
las PTS constituyen el contaminante cuya
forma se sobrepasa con mayor frecuencia.
Su causa principal (72% del total) es el
polvo fugitivo que proviene principalmente
del tránsito sobre calles, sobre
todo de las sin pavimentar. Si consideramos
la fracción respirable de las PTS,
es el polvo de calles sigue teniendo la
primera importancia, ocupando el segundo
lugar las partículas provenientes
de motores Diesel del transporte colectivo.
No obstante, en el centro de la ciudad la
primera causa de emisión de esta
fracción respirable proviene del
transporte. Las emisiones de dióxido
de azufre (SO2 y SO3) provienen principalmente
del sector industrial, y en segundo lugar
está el azufre de los combustibles,
con un 28% proveniente de fuentes fijas
y un 13% de fuentes móviles.
Fuentes
de Emisiones en la Región Metropolitana
de Santiago y Contaminantes Atmosféricos
(ton/año) en 1987
|
PTS |
SOx |
NOx |
COV |
CO |
Calderas
y hornos industriales
Motores
industriales de generación electricidad
y otros
Procesos
industriales
Calderas
de edificios
Combustión
residencial
Quemas
a cielo abierto
Evaporación
de COV no industrial
Polvos
fugitivos sin chimenea
Combustión
en fuentes móviles |
3.444
1
4.504
209
1.661
438
-
33.910
2.661 |
4.440
1
13.878
702
379
26
-
-
3.008 |
740
20
63
70
237
161
-
-
11.530 |
472
9
7.891
5
419
847
5.348
-
14.011 |
19.651
216
1.645
95
20.114
2.377
-
-
183.057 |
| Total |
46.828 |
22.434 |
12.821 |
29.002 |
227.155 |
Fuente:
Intendencia Región Metropolitana/CADE-IDEPE.
1989.
Fuentes
Emisoras de Contaminantes Atmosféricos
e Inventario Real de Contaminantes para Santiago.
Principales
Fuentes de Emisión de Contaminantes
Atmosféricos en el Resto del País.
Las
megafuentes que emiten gases y partículas
que contaminan la atmósfera en el resto
del país se pueden ordenar en tres
categorías principales: fundiciones,
plantas de tostación y grandes consumidores
de combustible; las plantas de celulosa, y
las plantas de harina de pescado (ver tabla)
Emisiones
de SO2 de Fundiciones y Otras Megafuentes.
|
ton/año |
% |
Fundiciones
de cobre
Planta
de Tostación
Plantas
Termoeléctricas
Plantas
de Cemento
Refinerías
de petróleo
Plantas
de azúcar
Acerís |
1.886.593
38.031
99.362
9.408
3.600
8.336
11.086 |
91.74
1.85
4.83
0.46
0.17
0.41
0.54 |
| Total |
2.056.416 |
100.00 |
Fundiciones,
Plantas de Tostación y Grandes Consumidores
de Combustible
En
este caso nos encontramos con los grandes
emisores de SO2 . Mientras en toda la Región
Metropolitana de Santiago el conjunto de las
fuentes emitía un total de 22,4 mil
ton/año. La metalurgia es la causa
principal de estas emisiones, y dentro de
ella las fundiciones de cobre son responsables
del 92% del toral emitido (ver tabla). La
razón de ello es el alto contenido
de sulfurosos en el mineral de cobre.
Proyección
de Emisiones de Azufre y Arsénico
de las Fundiciones de Cobre de Chile, de
Acuerdo a la Información de 1988
(ton/día)
|
Azufre |
S |
Arsénico |
As |
|
1988 |
1992 |
1998 |
1992 |
Chuquicamata
El
Salvador
Paipote
Chagres
Ventanas
El
Teniente |
387
451
166
22
396
889 |
364
451
s/d
s/d
122
523 |
2.0
0.3
0.4
0
0.7
0.6 |
1.1
0.3
s/d
s/d
0.3
0.3 |
Nota:
s/d: sin dato
Fuente:
Durán H. 1990. Impacto Ambiental de
la Actividad Minera en Chile:
Balance
Preliminar CIPMA. Serie Documentos de Seminario
1990.
Para
controlar las altas emisiones de SO2, en las
fundiciones de cobre, se utiliza tecnología
que permite capturar el SO2 transformándolo
en ácido sulfúrico (H2SO4),
que es un compuesto líquido. El desarrollo
tecnológico de los últimos años
permite aprovechar el calor de combustión
del azufre para la fusión del concentrado.
Uniendo en un solo horno las operaciones antes
separadas en el reverbero y en el convertidor,
se produce un gas con un SO2 menos diluido
que permite la operación de una planta
de ácido. En Chile se han instalado
dos tipos de estos hornos: el convertidor
modificado Teniente y el horno Flash de tecnología
filandesa. De las seis fundiciones en Chile
(Potrerillos, Chuquicamata, Caletones, Chagres,
Ventanas y Paipote), Chuquicamata tiene horno
flash y estudia la instalación de otro,
y también Chagres estudia un proyecto
similar. Convertidores modificados Teniente
existen en Chuquicamata, Potrerillos, Paipote,
Ventanas y Caletones.
Aparte
de las emisiones de azufre, las fundiciones
de la minería del cobre dan origen
a importantes cantidades de arsénico
emitidas a la atmósfera por las seis
fundiciones de cobre en funcionamiento en
los años 1988 y 1992, de acuerdo a
las inversiones proyectadas para plantas de
ácido durante 1988. Las cantidades
son significativas, y si bien en 1988 la reducción
ya se observaba, se estaba muy lejos todavía
de haber neutralizado el problema por completo.

Plantas
de Celulosa
A
fines de 1990 Chile producía más
de 7.000 toneladas de celulosa en que once
plantas ubicadas en las regiones del sur.
Estas plantas, de acuerdo al estado de su
tecnología actual, emiten importantes
cantidades de diversos contaminantes atmosféricos
(ver tabla). Como se puede apreciar, la
industria de la celulosa y el papel produce
altas cantidades de contaminantes en la
elaboración de la pulpa química,
las que podrían ser reducidas con
tecnologías más apropiadas.
Las emisiones de partículas se originan
en las calderas de recuperación,
en los hornos de calcinación de caliza
y en los estanques de disolución
de fundido, en tanto que el olor característico
del proceso Kraft proviene de la emisión
de ácido sulfúrico.
Emisiones
de Contaminantes Atmosféricos (ton/año)
de las Plantas de Celulosa
| PTS |
SO2 |
CO |
H2S |
Sulfurados |
| 5.242 |
6.827 |
41.330 |
12.812 |
4.340 |
Fuente:
Stainer, A. 1991. Principales Emisiones
de Contaminantes Atmosféricos y
Algunos
Medios para su Control. CEPAL, LC/R. 983.
Plantas de Harina de Pescado
La
emisión más objetable de este
tipo de plantas es el olor. Este es más
fuerte mientras más descompuesto esté
el pescado llevando al proceso de cocción.
El horno de secado es la fuente principal
de los olores, que provienen del ácido
sulfúrico (H,S) y de la trimetilamina
[(CH3) 3N [ . Los olores pueden controlarse
con postquemadores , con lavadores de gases
con cloro y con condensadores. Para un toral
de producción de harina de pescado
igual a 1,33 millones de ton, las plantas
chilenas producen 1.794 ton anuales de partículas,
42 ton ácido sulfídrico y 780
ton de trimetilamina. Estos datos corresponden
a un año de muy alta captura (1989,
6,6 millones de toneladas de productos marinos),
que se convirtió en 76,9% de harina
de pescado y 14,5% de aceite, principales
formas del producto final de esta industria
que ese año exportó US$ 934
millones .
Esta
industria, y por ende su forma de contaminación,
se concentra en unos pocos puntos del litoral
chileno, afectando a los centros urbanos cercanos.
Desde aquí nacen las presiones para
la implementación de técnicas
de control más adecuadas para este
tipo de contaminación. El impacto de
estas plantas sobre poblaciones cercanas se
debe a que no se hizo oportunamente la evaluación
de su impacto ambiental.

Políticas
e Instrumentos Legales para el Control de
la Contaminación Atmosférica
Entre
las iniciativas legales modernas tendientes
a controlar la contaminación y mejorar
el medio ambiente, lo primero que cabe señalar
es la inclusión en la inclusión
en la Constitución Política
de la República de Chile del "decreto
a vivir en un medio ambiente libre de contaminación"
(Artículo 19, Nº8).
La
disposición se encuentra reforzada
en la norma constitucional, al establecer
entre las limitaciones y obligaciones relativas
a la "función social" de la propiedad
privada, aquellas que se derivan de la "conversación
del patrimonio ambiental" (Artículo
19, Nº24, inciso segundo). Además,
el texto constitucional abre la posibilidad
de interponer un recurso especial de protección
"cuando el derecho a vivir en un medio ambiente
libre de contaminación sea afectado
por un acto arbitrario e ilegal imputable
a una autoridad o persona determinada" (Artículo
20, inciso segundo). Aunque este recurso
es de difícil aplicabilidad, los
antecedentes citados ofrecen un sólido
fundamento y respaldo al perfeccionamiento
de nuestro ordenamiento jurídico
en materias ambientales Existen diversos
cuerpos legales, anteriores y posteriores
a la Constitución Política
de la República de Chile, que norman
y reglamentan a las fuentes estacionarias
o móviles que pueden originar contaminación
atmosférica. Destacaremos algunas
políticas o medidas particulares
por su relevancia para la Región
Metropolitana de Santiago y para las principales
megafuentes del país, especialmente
las mineras, que han merecido un tratamiento
especial por parte de las autoridades. Para
los casos de la Fundición de Chagres
y la División Chuquicamata de CODELCO-Chile,
expondremos brevemente las disposiciones
para el control de las megafuentes.

Disposiciones
Especiales Aplicables a la Fundición
de Chagres
El
11 de enero de 1985 se dicta el Decreto Supremo
Conjunto Nº4, de los Ministros de Salud,
Agricultura y Minería, que reglamenta
las actividades de la Fundición de
Minerales de Cobre de Chagres, V Región
de Valparaíso. El decreto conjunto
impuso a la empresa propietaria la obligación
de tomar las medidas necesarias para evitar
que las concentraciones de anhídrido
sulfuroso dañaran a la agricultura
circundante. Se fijaron márgenes especiales
a las concentraciones, independientemente
del cumplimiento de las normas generales vigentes
para la protección de la salud de la
población. La compañía
quedó obligada a proyectar, instalar,
operar y mantener a su costa un sistema de
vigilancia de las concentraciones de anhídrido
sulfuroso en la atmósfera, bajo el
control de los organismos de salud y de agricultura
regionales. Se constituyó una comisión
especial permanente para estos efectos y se
establecieron sanciones conforme a la legislación
vigente.
En
1991 se dictó el Decreto Supremo Nº28
del Ministerio de Agricultura. Dado que "la
capacidad de dilución de anhídrido
sulfuroso en la atmósfera del área
agrícola circundante a la Fundición
de Chagres está prácticamente
colmada por las actuales emisiones de la fundición",
la ampliación de la planta con un nuevo
horno, y la necesidad de actualizar los procedimientos
técnicos de monitoreo de calidad del
aire, este cuerpo legal establece normas para
la concentración de anhídrido
sulfuroso en la atmósfera del área
circundante a la fundición, y reglamenta
la aprobación del proyecto de ampliación
de sus operaciones.

Disposiciones
Especiales Aplicables a la División
Chuquicamata de CODELCO-Chile.
En
1986 los Ministerios de Salud y Minería
dictan el Decreto Supremo Nº196 que
obliga a la División a proyectar,
instalar, operar y mantener a su costa un
sistema de vigilancia de calidad del aire
en las áreas poblacionales de Chuquicamata
y Calama II Región de Antofagasta.
El monitoreo continuo debe dar cuenta de
la presencia de anhídrido sulfuroso
y partículas totales en suspención,
aparte de las variables meteorológicas
imperantes. La división quedó
además obligada a desarrollar un
modelo de dispersión de contaminantes
para la zona de Chuquicamata en base a la
información de la calidad del aire
de la red de monitoreo. Se le exigió
también el desarrollo de un sistema
de predicción de episodios críticos
de contaminación y un plan para su
prevención. Asimismo, se le impulso
la necesidad de diseñar y poner en
marcha diversos proyectos tendientes a disminuir
sus emisiones, en especial de anhídrido
sulfuroso mediante una planta de ácido
sulfúrico y del arsénico contenido
en los concentrados de cobre. También
se le exigió el desarrollo de proyectos
en el área de salud para el personal
de la división.

Plan
de Descontaminación de la Región
Metropolitana de Santiago
Mediante
el Decreto Supremo Nº349 del Ministerio
del Interior de 1990 se crea la Comisión
Especial de Descontaminación de la
Región Metropolitana. Esta entidad
interministerial tiene como función
principal la formulación de planes
para la descontaminación de dicha región
está integrada por un Comité
de Ministros, un Comité Operativo y
una Secretaría Técnica y Administrativa.
La Comisión propuso un Plan de Descontaminación
de la Región Metropolitana que compromete
las actividades políticas de los sectores
de Transporte, salud, vivienda y Urbanismo,
obras Públicas, Industria y Energía,
y coordina sus actividades con CONAMA.
El
plan parte del análisis de la capacidad
física limitada de dispersión
y difusión de contaminantes atmosféricos
de la cuenca en que se encuentra ubicada la
ciudad de Santiago, y propone metas de reducción
de los niveles de emisión de las diversas
actividades contaminantes respecto de sus
niveles de base. En general, propone metas
de emisión para las distintas fuentes
de acuerdo a sus propias opciones de tecnologías,
además de medidas de gestión
urbana, administración del transporte,
control de actividades industriales, construcción
de obras públicas y operación
de los organismos de salud, entre otras. La
propuesta de la Comisión contempla
un plan maestro, un programa de acciones inmediatas
y un programa de emergencia.
El
plan maestro contiene una serie de medidas,
entre las que pueden señalarse: educación
e información ambiental, factores de
emisión obligatorios para fuentes fijas
y atmosférica, ampliación de
la red de monitoreo, vigilancia epidemiológica
de los afectados por la contaminación,
control de niveles de contaminación,
puntos de máximo impacto, modernización
del transporte público, optimización
del control del transito y forestación
urbana y de áreas rurales, entre otros.
El
programa de acciones inmediatas contempla
medidas de cooperación de la ciudadanía
en sus hogares, en el uso de vehículos,
y en otras actividades, además de algunos
estudios necesarios para elaborar proyectos
de reducción de los niveles de contaminación
atmosférica. Estas medidas incluyen
algunas referentes al uso de vehículos
; normas del tránsito y transporte;
calidad y uso de los combustibles; uso del
sistema del metro y sus conexiones; pavimentación
de calles; demoliciones y excavaciones; generación,
transporte y depósito de escombros,
y quemas agrícolas, entre otras.
Finalmente,
se establecen diversas medidas para situaciones
de emergencia, definidas a partir de los índices
de calidad del aire y sus efectos sobre la
salud humana. Las situaciones son calificadas
en cinco rangos: bueno, regular, malo, crítico
y peligroso. El Servicio de Salud Metropolitano
del Ambiente, a partir de la información
generada por la red de monitoreo, debe informar
a la Comisión sobre la situación,
la que tomará las medidas de acuerdo
a los programas definidos. Si el índice
alcanza el nivel definido como "crítico"
o "peligroso" se limitan las actividades de
fuentes predeterminadas, fijas, móviles
o dispersas (domiciliarias), en porcentajes
que llegan hasta el 50% en el caso de grandes
fuentes fijas, el 40% en fuentes móviles
y el 100 % para determinados combustibles
domiciliarios.
Control
de Megafuentes Contaminantes
Especial
mención merece la dictación
del Decreto Supremo Nº 185 del Ministerio
de Minería del 28 de septiembre de
1991, que reglamenta el funcionamiento de
los establecimiento que emiten cantidades
mayores o iguales a tres toneladas diarias
de anhídrido sulfuroso, o una tonelada
diaria de material particulado. También
es aplicable a aquellas zonas saturadas o
latentes. Dentro de las megafuentes emisoras
que regula este decreto se consideran a las
funciones de Chuquicamata, Caletones, Potrerillos,
Ventanas, Paipote y Chagres; las plantas de
tostación de Refimet, El Indio y Molimet;
las centrales termoeléctricas de ENDESA,
Chilgener y Tocopilla; la Planta de Pellets
de Huasco, y las plantas que utilizan carbón
como fuente de energía
En
este cuerpo legal se definen normas especiales,
primarias y secundarias, para los diversos
componentes que se pretende controlar. Asimismo
modificar sus instalaciones, exigiendo planes
de descontaminación para aquellas que
sobrepasen las normas y la puesta en práctica
de sistemas de monitoreo y vigilancia de calidad
del aire. Finalmente, fija las sanciones para
aquellas instalaciones que no cumplan lo establecido.
Este
decreto es parte de las políticas públicas
tendientes a controlar las principales fuentes
de contaminación atmosférica,
dentro de las cuales las instalaciones y operaciones
de la minería tienen una alta cuota
de responsabilidad.

Regulación
de Emisiones de Fuentes Estacionarias de
la Región Metropolitana de Santiago
El
2 de marzo de 1992 se publica del Decreto
Supremo Nº4 del Ministerio de Salud el
cual establece normas para regular las emisiones
de material particulado en la Región
Metropolitana de Santiago por parte de las
fuentes fijas o estacionarias. Este decreto
deroga al Decreto Supremo Nº31 del 7
de marzo de 1991.
El
Decreto Supremo Nº4 del Ministerio de
Salud establece una norma general de emisión
para las fuentes estacionarias existentes,
grupales y puntuales, de la región.
La norma fija una emisión máxima
de 112 mg/m3 a partir del 31 de diciembre
de 1992. Las fuentes nuevas, es decir, aquellas
que se instalen con posterioridad a la dictación
del decreto, deberán cumplir con la
norma de 112 mg/m3 en el caso de las fuentes
puntuales y 56 mg/m3 para las fuentes grupales
no destinadas a la calefacción.
Además,
esta normativa establece una segunda meta
para las fuentes puntuales, a partir del 31
de diciembre de 1997. Esta meta podrá
ser cumplida mediante un sistema de compensación.
La fórmula que deberá aplicarse
para esta meta de mediano plazo es la siguiente:
EMD
(Emisión Meta Diaria en kg/día)
= Caudal (m3N/hora) x 0,000056 (kg/m3N) x
24 (hr/día)
Mediante
el sistema de compensación, las emisiones
reales de las fuentes medidas sobre la emisión
meta deben ser compensadas con la reducción
de emisiones de otras fuentes puntuales, por
debajo de su emisión meta respectiva.
Con este sistema la autoridad se propone congelar
las emisiones provenientes de las fuentes
estacionarias puntuales en la región.
Esta
normativa ha comenzado ya a rendir sus frutos
y está impulsando al sector industrial
de la Región Metropolitana de Santiago
a introducir los cambios técnicos necesarios
para cumplirla.

Proyecto
de la Comisión Nacional del Medio Ambiente
con la Comisión Económica para
América Latina
Las
unidades CEPAL/PNUMA de desarrollo y Medio
Ambiente y la División de Medio Ambiente
y Asentamientos Humanos de CEPAL han venido
desarrollando un proyecto sobre Políticas
para la Gestión Ambientalmente Adecuada
de los Residuos, con el apoyo del Gobierno
de la República Federal de Alemania
a través de la Sociedad Alemana de
Corporación Técnica. En el marco
de este proyecto y del convenio de asesoría
a CONAMA por parte de la CEPAL, se realizó
primero un taller de trabajo donde se presentaron
diversos estudios preparados por consultores
y expertos internacionales para temas específicos.
Más adelante tuvo lugar un seminario
de planificación de proyectos orientados
a objetivos sobre las políticas para
el control y la fiscalización de la
contaminación atmosférica de
las fuentes fijas de los sectores productivo
y energético. Se definió allí
el árbol de problemas vinculados al
objetivo focalizado, y e definió una
matriz de planificación del proyecto
tendiente a la definición e implementación
de las políticas necesarias para resolverlos.
El
Gobierno de Chile, por intermedio de CONAMA
y con la cooperación de CEPAL, entre
otras entidades, ha desarrollado el proyecto
en sus distintas fases. En este contexto ha
sido dictado el Decreto Supremo Nº158
del Ministerio de Minería, que controla
la contaminación atmosférica
de las megafuentes, están en estudio
otras medidas.
Otras
actividades planificadas tras esos objetivos
son la exigencia de auditorías ambientales,
la identificación de antecedentes técnicos
y científicos para la acción
administrativa del Estado, el incentivo al
uso de tecnologías ambientalmente adecuadas,
la promoción de instrumentos de política
ambiental antingentes a las emisiones de fuentes
fijas, el perfeccionamiento de normas de calidad
del aire, el mejoramiento y capacitación
de instituciones controladoras y fiscalizadoras,
y los programas de divulgación de información
ambiental relevante.
A
fines de 1991 se realizó un seminario
convocado por CEPAL, CONAMA y la Secretaría
Regional de Planificación de la Región
Metropolitana, sobre los instrumentos económicos
y de regulación para políticas
ambientales, donde se examinaron y discutieron
las diversas opciones de instrumentos que
se están aplicando en Chile, en los
diversos sectores relacionados con la contaminación.
Hubo consenso en que se trata de un tema complejo,
que debe permanecer abierto a nuevas discusiones,
en la perspectiva de utilizar la gama más
amplia de instrumentos, haciendo en cada campo
la combinación más adecuada.
En
el marco de estas actividades se han realizado
estudios sobre las medianas y pequeñas
empresas con problemas de contaminación,
en colaboración con SERCOTEC. Uno de
estos estudios aportó antecedentes
probatorios de la rentabilidad positiva de
proyectos de innovación tecnológica
para disminuir las emisiones contaminantes.
Otros estudios han avanzado en la discusión
y formulación de instrumentos económicos
para la política ambiental nacional,
recogiendo es especial la experiencia internacional
que existe hoy sobre la materia